Siempre me gustaron
las criaturas fantásticas, desde los enormes gigantes hasta las diminutas
hadas, todas tienen algo que logra atrapar mi atención, sin embargo ninguna me
ha producido tanto interés como los Drakoops.
Estos seres diminutos se pueden encontrar en cualquier parte, acostumbran a esconderse en las nubes, pero solo lo ven las personas muy observadoras.
Durante el día suelen ser confundidos con mosquitos, polillas o en el mayoría de los casos con libélulas.
En las noches se parecen a las luciérnagas o a las noctilucas, porque los Drakoops emiten una poderosa luz.
Después de muchos años de observación descubrí que la diferencia mas notable que tienen con respecto a los insectos, son sus gigantescos ojos de color dorado, que brillan intensamente en la oscuridad.
El método que tienen para esconderse es una habilidad que les permite enroscar su cuerpo y simular ser una pequeña piedra, haciendo tropezar a todo el que se le cruce en el camino.
No he podido encontrar un alimento que coman a excepción de las golosinas.
Entre los Drakoops, hay varios tipos, los mas grandes que desprenden mas brillo son de un amarillo citrino y tienen una fascinación por el chocolate con maní.
Los mas robustos y bromistas son de color verde esmeralda, ellos prefieren comer caramelos de manzana, limón y durazno, pero no te atrevas a darle ningún otro sabor o se irán espantados, son los mas difíciles de domesticar porque te harán bromas pesadas y terminarán con tu paciencia.
Los rojo rubí son delgados y amargados, aman las pastillas de menta y algún que otro caramelo ácido, se destacan por su alta destreza y por camuflarse mejor.
Finalmente están los azul zafiro, de buen carácter, los mas pequeños, que disfrutan de los chiclets de todos los sabores, si te interesa domesticar alguno, te recomiendo éstos, porque los chicles son mas baratos y podrás alimentarlos sin problemas.
Sospecho que también hay unos color ámbar que les gusta comer dulce de leche, pero todavía no encontré pruebas suficientes para asegurarlo, seguramente son muy rápidos y silenciosos.
Para domesticarlos, simplemente tienes que dejar alguna de estas golosinas en tu ventana o si eres un viejo tacaño como yo, esperar en alguna caramelería y antes que te des cuenta ya habrás encontrado uno.
Luego debes colocarlo en un frasco, esto es muy útil, porque la intensidad de su luz es mas fuerte que una lámpara promedio y te permitirá ahorrar miles de pesos en electricidad.
Si decides domesticar muchos debes estar muy pendiente de ellos.
Una vez me fui de vacaciones una semana a Nueva York y al regresar encontré toda mi casa destruída, los muebles destrozados, la ropa en el horno y las plantas en la heladera y como si esto fuera poco, tres Drakoops verdes se me avalanzaron a toda velocidad arrancándome todos los pelos de mi cabeza. Por eso es muy importante no olvidarte de mis consejos o te arrepentirás.
Si tu intención es amaestrarlos, para que aprendan distintos trucos, cada tipo puede aprender distintas habilidades, por ejemplo, los verdes pueden vigilar la casa y atacar a los ladrones con sus poderosos aguijones, los amarillos pueden ser útiles como mensajeros pero, cuidado terminarás pagando varias ventanas ajenas e incluso propias.
Los Drakoops rojos pueden mantener el orden de tu casa porque son obsesivos con la limpieza y los azules pueden preparar platos sencillos, simplemente dejando los ingredientes sobre la mesa.
Casi me olvido decirles lo mas importante, debes contarles una historia todas las noches o se aburrirán y buscan la oportunidad de marcharse.
No intentes plagiar, créeme, ya lo intenté .
Dicho esto ¿cual de ellos te gustaría domesticar a ti?
Curiosidades:
Esta historia ganó el primer lugar en un concurso de cuentos.
Durante el día suelen ser confundidos con mosquitos, polillas o en el mayoría de los casos con libélulas.
En las noches se parecen a las luciérnagas o a las noctilucas, porque los Drakoops emiten una poderosa luz.
Después de muchos años de observación descubrí que la diferencia mas notable que tienen con respecto a los insectos, son sus gigantescos ojos de color dorado, que brillan intensamente en la oscuridad.
El método que tienen para esconderse es una habilidad que les permite enroscar su cuerpo y simular ser una pequeña piedra, haciendo tropezar a todo el que se le cruce en el camino.
No he podido encontrar un alimento que coman a excepción de las golosinas.
Entre los Drakoops, hay varios tipos, los mas grandes que desprenden mas brillo son de un amarillo citrino y tienen una fascinación por el chocolate con maní.
Los mas robustos y bromistas son de color verde esmeralda, ellos prefieren comer caramelos de manzana, limón y durazno, pero no te atrevas a darle ningún otro sabor o se irán espantados, son los mas difíciles de domesticar porque te harán bromas pesadas y terminarán con tu paciencia.
Los rojo rubí son delgados y amargados, aman las pastillas de menta y algún que otro caramelo ácido, se destacan por su alta destreza y por camuflarse mejor.
Finalmente están los azul zafiro, de buen carácter, los mas pequeños, que disfrutan de los chiclets de todos los sabores, si te interesa domesticar alguno, te recomiendo éstos, porque los chicles son mas baratos y podrás alimentarlos sin problemas.
Sospecho que también hay unos color ámbar que les gusta comer dulce de leche, pero todavía no encontré pruebas suficientes para asegurarlo, seguramente son muy rápidos y silenciosos.
Para domesticarlos, simplemente tienes que dejar alguna de estas golosinas en tu ventana o si eres un viejo tacaño como yo, esperar en alguna caramelería y antes que te des cuenta ya habrás encontrado uno.
Luego debes colocarlo en un frasco, esto es muy útil, porque la intensidad de su luz es mas fuerte que una lámpara promedio y te permitirá ahorrar miles de pesos en electricidad.
Si decides domesticar muchos debes estar muy pendiente de ellos.
Una vez me fui de vacaciones una semana a Nueva York y al regresar encontré toda mi casa destruída, los muebles destrozados, la ropa en el horno y las plantas en la heladera y como si esto fuera poco, tres Drakoops verdes se me avalanzaron a toda velocidad arrancándome todos los pelos de mi cabeza. Por eso es muy importante no olvidarte de mis consejos o te arrepentirás.
Si tu intención es amaestrarlos, para que aprendan distintos trucos, cada tipo puede aprender distintas habilidades, por ejemplo, los verdes pueden vigilar la casa y atacar a los ladrones con sus poderosos aguijones, los amarillos pueden ser útiles como mensajeros pero, cuidado terminarás pagando varias ventanas ajenas e incluso propias.
Los Drakoops rojos pueden mantener el orden de tu casa porque son obsesivos con la limpieza y los azules pueden preparar platos sencillos, simplemente dejando los ingredientes sobre la mesa.
Casi me olvido decirles lo mas importante, debes contarles una historia todas las noches o se aburrirán y buscan la oportunidad de marcharse.
No intentes plagiar, créeme, ya lo intenté .
Dicho esto ¿cual de ellos te gustaría domesticar a ti?
Curiosidades:
Esta historia ganó el primer lugar en un concurso de cuentos.
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